Así como existe un impuesto a los salarios, en algunos años va a existir un impuesto a los modelos de Inteligencia Artificial. El argumento que usarán los gobiernos será simple: recaudar para financiar programas de empleo y capacitación para las personas que pierdan su trabajo por la automatización.
¿Por qué vendría un impuesto a la IA?
La automatización ya está desplazando empleos en sectores administrativos, contables, legales y de atención al cliente. Los gobiernos lo saben. Y cuando hay desplazamiento laboral masivo, históricamente la respuesta ha sido la misma: crear un nuevo impuesto para financiar la transición.
El modelo ya existe en otros contextos. Los impuestos al carbono gravan a las empresas que contaminan. Un impuesto a la IA gravaría a las empresas que sustituyen mano de obra humana con modelos de lenguaje avanzado o sistemas de automatización.
Las empresas serán obligadas a reportar qué modelos usan
Uno de los mecanismos más probables es el reporte obligatorio. Las empresas de inteligencia artificial —OpenAI, Google, Anthropic, Meta— serían obligadas a informar al gobierno qué empresas utilizan sus modelos más avanzados. Esto permitiría fiscalizar directamente a las compañías que automatizan procesos con IA de alto impacto.
¿El resultado? Dos categorías de modelos:
- Modelos libres de impuesto: versiones básicas, acceso limitado, uso personal o de bajo impacto laboral.
- Modelos gravados: versiones avanzadas con capacidad de sustituir empleos en escala. Estas tendrán un costo fiscal adicional para las empresas que las implementen.
El mercado negro de la IA: algo que ya se puede anticipar
Como ocurre con cualquier impuesto que genera una carga significativa, va a existir evasión. Algunas empresas optarán por correr modelos de IA en servidores privados (VPS) fuera del radar de los proveedores oficiales. Otras usarán modelos de código abierto —como LLaMA o Mistral— que no requieren reportar su uso a ningún gobierno.
Habrá un mercado paralelo de modelos “piratas” o no regulados, igual que existe software sin licencia hoy. La diferencia es que el impacto en el empleo será mucho mayor.
¿Quién se va a quedar con el ahorro?
Aquí está la parte que más le debería importar a los trabajadores: el ahorro generado por la IA no va a llegar a los empleados. Va a ir primero a la empresa —que reduce costos operativos— y después, en parte, al gobierno a través del impuesto.
Si una empresa reemplaza 10 personas de captura de datos con un modelo de IA, el ahorro en nómina no se distribuye entre los empleados restantes. Se convierte en utilidad para los accionistas o en reinversión tecnológica.
Mi recomendación: sé irreemplazable antes de que llegue la ola
Si tienes un empleo administrativo —contabilidad, atención al cliente, captura de datos, análisis de documentos— debes tomar esto en serio hoy. No dentro de 5 años. Hoy.
La estrategia no es huir de la IA. Es dominarla.
- Invierte horas en capacitarte con herramientas de IA. Aprende a usar ChatGPT, Copilot, Gemini o los modelos específicos de tu industria. Quien sepa usar la IA vale más que quien la ignora.
- Ofrece tanto valor que la empresa prefiera pagarte medio tiempo. El objetivo es que tu productividad con IA sea tan alta que no te necesiten 8 horas al día, sino 4 —y estén dispuestos a pagarte lo mismo.
- Con el tiempo liberado, capitaliza tú la eficiencia. Ese medio tiempo extra es para construir algo tuyo: un proyecto, una inversión, un negocio paralelo.
El ahorro de la IA lo captura la empresa. Captúralo tú primero.
La Inteligencia Artificial es la herramienta más poderosa de productividad que ha existido. La pregunta no es si va a cambiar tu industria —ya la está cambiando. La pregunta es si vas a ser de los que se adaptan o de los que esperan a que los adapten.
En Contables.mx ayudamos a profesionales y empresarios a entender cómo preparar su estructura fiscal y financiera para los cambios que vienen. Si quieres hablar sobre cómo proteger tu patrimonio e ingresos ante la automatización, escríbenos.
